EL JARDIN DEL AMOR-
Por Roberto Dansie

El amor, el medio supremo por el cual nos relacionamos los unos con los otros, con nuestros ideales y con la trascendencia misma de la vida, requiere de disciplina, requiere de esmero. Y aun cuando puede tener diversas manifestaciones, en esta ocasión me avocare al amor en la pareja.

Entre los Indios Americanos, todavía es común encontrar su expresión de que dos personas están haciendo “medicina” uno con otro cuando están enamorados. La idea, además de bella, esta basada en la experiencia. Cuando uno esta con el ser amado se siente feliz, completo. Sin embargo, cuando el ser amado esta lejos, entonces su ausencia se torna en dolor y anhelo, nos da una “enfermedad” que solo el ser amado puede curar. Este amor es una medicina que da dolor, pero que también da alegría. Aquel que solo quiere la alegría del amor no esta preparado para amar. Al amor hay que cultivarlo, hay que cuidarlo.

El amor es como un bello jardín, donde brotan flores de múltiples colores y donde se congregan aves y mariposas, sol y lluvia. Este jardín, por hermoso que sea, requiere que lo atendamos, que arranquemos las hierbas, que preparemos la tierra, que reguemos las flores. En caso contrario, aun el más hermoso jardín se tornara árido y la maleza terminara por cubrir el jardín por completo.

La naturaleza misma nos enseña que el descuido y la falta de atención son una invitación a las hierbas y a la ausencia de vida. Al amor hay que alimentarlo con nuestra vida. De hacerlo, el amor nos fortalecerá, nos dará razones para seguir viviendo. En el mundo de la pareja, el amor correspondido es el amor ideal. Si uno ama, pero no es amado, entonces el amor no es completo.

También si uno es amado, pero no ama, tampoco el corazón encuentra su realización. Si ninguno de los dos ama, entonces no hay verdadera vida en esa relación. Aunque parezca extraño, esta es la “relación” que mantienen muchas personas. Están juntas por costumbre, por interés, por temor, por cobardía. No por amor.

Los antiguos mayas representaban al amor como un quetzal, un ave de múltiples colores y de bello canto que vivía en el corazón. Este mismo quetzal tenía una peculiaridad: no podía vivir en cautiverio. Su mundo era el de la libertad. Los sabios mayas nos dicen que el amor no se posee: se comparte. Quien realmente ama no esclaviza. Quien realmente ama busca el mayor bienestar del ser amado. “Si amas a un quetzal -nos dice un poema maya- déjalo libre. Si regresa a ti es tuyo. Si no regresa, nunca lo fue.”

Cuanta verdad se encierra en estas líneas. Uno en casos extremos de abuso, puede obligar a otra persona a estar con uno. Pero no hay modo de obligarlos a que nos amen. El amor es algo que solo la persona misma puede dar. Uno puede quitarle a otra persona la vida misma. Pero no puede quitarle su amor. Por ello, que extraordinario es escuchar de otros labios el “te amo.”

Las tres puertas del amor.-

Hay tres puertas principales por medio de las cuales vamos al encuentro del amor de pareja.

La primera de ellas la he titulado “la tragedia del amor.” Esta puerta nos pone en contacto con la decepción. Su lema es “quien creí que era no era.” El no era el. Ella no era ella. Para comprender la lección de esta puerta podemos hacernos la siguiente pregunta: Como es que supe que esta persona no era para mí? Es aquí donde uno abre los ojos, se da cuenta de lo que esta pasado. La ilusión desaparece y el dolor nos hace caer en la cuenta de algo que no encaja con el amor. Muchas canciones nos hablan de esta des-ilusión, de este despertar. La flor del amor urde sus raíces en el terreno de la verdad. Por ello, el amor va más allá de las ilusiones. La semilla del amor que cae en el terreno de las ilusiones no va a durar mucho tiempo. Por ello, la persona que con la luz de la verdad ha alumbrado las ilusiones y las ha hecho desaparecer, suele dar marcha atrás una vez que ha caído en cuenta de esta tragedia.

La segunda puerta la he llamado “la comedia del amor.” Esta puerta, más estrecha que la anterior, nos lleva a reparar en una verdad placentera: ¡quien creímos que no era, si era! Que bonito es despertar un día y reparar en que estamos enamorados de quien creímos que era una simple amistad. Estas son personas que nos van ganando, día con día, con obras, con la verdad de su cariño. Un día vamos caminando por el jardín de la vida y nos encontramos en que una hermosa flor ha germinado. El sentimiento nos dice estoy enamorado, y una nueva mirada se asoma en nuestros ojos, la mirada del amor.

La tercera puerta es la de “la búsqueda del amor.” En ella nos decimos “a lo mejor si es...” Y ahí vamos en la búsqueda de la respuesta. Como es que podemos decir si hemos encontrado el amor verdadero? Como es que podemos decir si nosotros y la otra persona somos capaces de amar? La respuesta nos viene con los aliados del amor, y con los enemigos del amor.

Los siete enemigos del amor.-

Los enemigos del amor, son aquellas fuerzas que dañan a nuestra relación con un ser amado y que, cuando alcanzan gran intensidad pueden llegar a herir y hasta matar el amor de una relación.

1.- El egoísmo.- El amor requiere de un “tu y yo.” Si una persona nomás puede decir “yo” entonces no esta preparada para amar. No puede responder a otra persona, no puede dar. Por consiguiente no puede ayudar a la otra persona a crecer y a realizarse, porque para ello, tiene que desarrollar la habilidad de decir “tu.”

Alberto Cortes nos dice la importancia de el “tu” en la siguiente canción:

“Cucu cantaba la rana.
Cucu debajo del agua.
Mi, mi, mi, mi!
En mi opinión, a mi entender.
Y después hay un mua,
El mua francés, ese si que es grande.
Cucu, cucu, cucu, cucu.
La rana es mejor.
Solo los que aman
Saben decir “Tu”

Y sin embargo, una persona que solo sabe decir “tu” tampoco es capaz de realizar el amor. El caso mas notorio lo encontramos en “Eco” la diosa que perdió su propia voz por estar con Narciso, el joven que nomás se amaba a si mismo. Eco solo podía repetir la voz de Narciso, solo podía concentrarse en sus deseos y sus sueños. Ella se centro en la vida de El, y su precio fue dejar de vivir. Esto es conocido en la psicología como la “co-dependencia”. El amor verdadero requiere de que podamos decir “Yo y Tú.” Así es de que, con el permiso de José José, vamos a hacerle una corrección a su canción de “o tu o yo” y vamos a decir “tu y yo” porque el amor es de dos, y los dos cuentan.

2.- La discordia.- La historia nos dice que Afrodita, la diosa del amor, tuvo un hijo: cupido. Este niño se la pasaba con su arco tirando de flechazos a la gente. Cuando una persona recibía una flecha de cupido, quedaba enamorado de otra persona. Afrodita se regocijaba cuando la gente se unía en el amor. Pero también había otra diosa, opuesta a Afrodita. Esta se regocijaba en las peleas y en el odio que se tenían las personas. Su nombre era Discordia. Esta diosa también tuvo un hijo a quien al igual que cupido le gustaba tirar de flechazos. Pero estas flechas eran distintas. En lugar de hacer que la gente cayera en el amor los hacia odiarse. Este hijo llevo por nombre “Rumor.” Y definitivamente, ahí donde encontramos al Rumor no tardamos en encontrar a su madre, la Discordia. Ambos son enemigos del amor. Cuidémonos pues de la discordia y el rumor si es que vamos en búsqueda del amor.

3.- El abandono.- El amor implica interés, implica dedicación, implica cuidado. Cuando amamos a una persona, lo hacemos a tres niveles: con nuestro pensamiento, con nuestras palabras, y con nuestros hechos. Hay que decirlo francamente. Quien no se interesa por nosotros es porque no nos ama. Y viceversa. Si perdemos el interés en otra persona es porque los hemos dejado de querer, o porque el amor ha ido perdiendo su fuerza. En libro de “El principito” nos encontramos con las sabias palabras del pequeño príncipe quien reflexionando en la flor que dejo atrás al mirar muchas flores de la misma especie se dice: “Aunque estas flores se parecen, no son mi flor. Lo que hace importante tu flor es el tiempo que le has dedicado a ella.” Y tiene razón el principito: Lo que hace importante nuestro amor es el tiempo que a el le hemos dedicado. Esto no implica que estemos pegados todo el tiempo al ser amado. Puede uno estar lejos, y sin embargo sentir la presencia del ser amado en el corazón, porque los lazos del amor verdadero no se rompen ni con el tiempo ni con la distancia. Cuando hay amor, se esta en contacto en pensamiento y sentimiento con el ser amado.

4.- La falta de comunicación.- En el amor llegamos a ser uno sin dejar de ser dos. Cada uno de los amantes
Preserva su integridad y su propia vida en la relación. Por ello, la comunicación juega un papel vital en la relación, porque con ella hacemos llegar al otro nuestro mundo interior. A veces una mirada, un gesto, lo dice todo. Hay un entendimiento total. Pero que pasa cuando hay malentendidos? El amor entonces padece descalabros. Mientras más malentendidos hallan, tanto mayor será el daño a nuestro amor. Hay dos reglas que pueden ayudarnos a evitar los malentendidos o los estragos que la falta de comunicación puede ocasionar.

La primera de ellas nos dice “enfoca tus comentarios al comportamiento no a la persona.” Esto quiere decir que seamos precisos en describir la acción que nos irrita y que se lo hagamos saber a la otra persona, y que evitemos hacer generalizaciones negativas sobre la otra persona. Esto nos permite enfocarnos en la acción, nos pone en contacto con aquello sobre lo cual tenemos poder.

La segunda regla nos dice “enfócate en el aquí y ahora.” Hay que evitar irnos al pasado -que no podemos cambiar- y concentrarnos en lo que esta pasando que si podemos corregir. Aunado a esto podemos purificar nuestro corazón de las emociones como el enojo y el resentimiento que, de dejarlas ahí puede acumularse y terminar por sofocar el amor que llevamos en el corazón. Al amor hay que descubrirlo día con día. Siempre hay algo nuevo en el ser amado, como en toda la vida que nos rodea. Que bonito ese maravillarse con los misterios que vamos descubriendo en el otro, detalles que día con día van fortaleciendo nuestro entendimiento y nuestra comunicación.

5.- La falta de respeto.- Quien nos ama nos da nuestro lugar. Respetar es mantener a algo -o a alguien- en alta estima. Cuando amamos honramos a quien amamos. No abusamos de ellos. No queremos lastimarlos, ni dañarlos. Cuando lo hacemos, nos esmeramos en tratar de reparar ese daño, esa herida. Lo que tenemos en nuestras manos al amar, es el quetzal sagrado, aquel que necesita de la libertad, a aquel que esta con nosotros no porque nos necesita, sino porque nos ama. Por ello, hemos de corresponder a este amor con respeto. Pablo Neruda nos dice que a la mujer no hay que pegarle ni con el pétalo de una rosa. Y hay otro tipo de golpes, aun más dolorosos que los golpes físicos. Me refiero a los golpes emocionales, esos que son producto de la falta de respeto. “Pareja” quiere decir que te trato como mi igual. Si yo soy un rey entonces tú eres una reina. Estamos parejos. Ser pareja es ser parejos. Como reza el dicho popular: “Ni todo pa’ allá, ni todo pa’ acá.” Compartimos. Ese es el camino del amor.

Para amar, hay que tener amor-propio. Si yo quiero que me respeten entonces tengo que darme a respectar. Y si quiero ser respetado entonces tengo que saber respetar. Sino entiendo el principio del respeto entonces no estoy
Preparado para el amor. El respetar nos abre las puertas hacia el mundo interior de los demás. La falta de respeto nos las cierra. En el terreno donde hay falta de respeto, ahí mismo hay abundancia de problemas.

6.- La indiferencia.- Lo opuesto al amor no es el odio: Es la indiferencia. Esto ha sido sabido por los poetas del ayer que nos dicen en sus canciones lo siguiente:

“Ódiame por piedad yo te lo pido
Ódiame sin medida ni clemencia,
Odio quiero más que indiferencia,
Porque el rencor hiere menos que el olvido.
Si tu me odias quedare yo convencida
Que me amaste mujer con insistencia,
Porque ten presente, que de acuerdo a la experiencia,
Que tan solo se odia, lo querido.”

Y tienen razón. La indiferencia es la muerte de todo sentimiento. Con el odio, existe un lazo, aunque sea un lazo negativo. Con la indiferencia no hay lazo alguno. Cuando hay amor, aunque no te vea, te tengo presente. Cuando no hay amor, aunque te vea no siento tu presencia. Por ello, la indiferencia es un enemigo del amor, es agua que cae en la flama de una relación.

7.- La negatividad.- Una persona negativa puede darle muerte a su amor de pareja. La energía negativa torna pesada a la gente, le causa mal humor, la hace reparar en solo los desperfectos, le mata la alegría. Quien puede vivir con una persona así? Ellos se ponen zancadilla solos. Cuando estamos con una persona sana, nos regocijamos de darles una buena noticia. Sabemos que ellos la van a apreciar. Cuando estamos tristes, podemos
Compartir nuestro dolor con ellos. Sentimos su apoyo. La cosa cambia con una persona negativa. Con estos
Últimos, no queremos compartirles nuestro dolor. Tememos su falta de apoyo, su cinismo, su sarcasmo, su frialdad. El caso extremo es no compartir con ellos las buenas noticias, porque nos sentimos incómodos. Es como si expusiéramos un vampiro a la luz del sol. La alegría, las buenas nuevas, parecen causarles dolor. Una persona negativa es una prisión para el quetzal del amor. No esta preparada para el amor.

Quienes han entrado en la puerta de “la tragedia del amor” suelen quedar adoloridos, con algunas heridas en su corazón. Estas heridas, con el tiempo, y con atención pueden llegar a cicatrizar. Entonces la persona esta lista
Nuevamente para emprender el camino del amor. Sin embargo, si estas heridas no son atendidas, entonces no cicatrizan y uno corre el peligro de que se infecten, tornándonos en personas recelosas y amargadas. Quien se aproxime a nuestro corazón lo vamos a ver como un peligro, alguien que puede causar en nosotros aun mas dolor. Por ello, es recomendable que antes de reanudar nuestro camino del amor le dediquemos atención a nuestras heridas del ayer, para que no hagamos pagar a “justos por pecadores.”


Los siete aliados del amor.-

No solo contamos con los enemigos del amor, aquellos con los que siempre hemos de estar en guardia. Afortunadamente contamos con los aliados del amor, aquellos que fortalecen el amor en el mundo. Veamos cuales son.

1.- El altruismo.- Nelson Mandela, después de pasar más de veinte anos en prisión por expresar las ideas de su pueblo, recibió la siguiente propuesta: El podía salir libre de la prisión si se comprometía a no expresar las ideas de su pueblo. Mandela opto por permanecer en prisión. Como es que el podría seguir viviendo si dejaba el
“sentido” de su vida? Mandela rehusó la oferta y con ello gano aun más el amor de su pueblo. Un par de anos después, salía de la prisión para ocupar la presidencia de su país. Eso es el altruismo. El ir mas allá de nuestra vida por el amor.

La persona altruista lleva un enorme tesoro interior. En lugar de basar su vida en el “tener” la basa en “Ser”. Este mismo principio lo aplica con la persona amada. Quien nos ama nos ayuda a ser más quien somos, a desarrollarnos como seres humanos, a crecer. El altruismo es el anhelo que vive en la persona que le ayuda a seguir creciendo y que la lleva a apoyar el crecimiento de su pareja. Los mayas nos dicen en otro de sus poemas:

“Si amas a un ave,
Ama su vuelo,
Si esta cerca de ti
No cortes sus alas,
Ya no seria un ave.”

El altruismo fortalece nuestras alas. No las corta. El altruismo busca fortalecer a la otra persona, no a debilitarla para que dependa de nosotros. El altruismo es la fuerza inclusiva del amor, aquella que fortalece la unión del “tu” y el “yo” para formar un “nosotros.”

2.- La verdad.- La verdad fortalece al amor, la mentira lo debilita. El amor pide la verdad, aun cuando esta pueda ser dolorosa. El amor no quiere vivir en las ilusiones: pide terreno firme, real, para echar sus raíces. La relación de pareja es una relación sin-cera, una relación que no tiene cera, en ella no hay nada que no sea real.
El amor verdadero fortalece a la otra persona. Por ello un poeta nos dice:

“Enséñame, enséñame,
A no mentir, como no mientes tu,
A dar amor, como me lo das tú,
A repartir sonrisas como tu,
Sin devolverle a nadie el daño nunca mas, nunca mas.
Tengo mucho que aprender de ti amor
Tengo mucho que aprender de ti amor,
Como olvidas los enfados,
Como cumples las promesas,
Como guías nuestros pasos, cada día.
Tengo mucho que aprender de ti amor,
Tengo mucho que aprender de ti amor,
Tu dulzura y fortaleza,
Tu manera de entregarte,
Tu tesón por conquistarme cada día.”

La verdad es el medio por el cual removemos las hierbas del jardín del amor.

3.- La atención.- La atención es la facultad de saber diferenciar entre lo esencial y lo secundario, y dedicarnos a lo esencial. Por ello, la facultad de la atención es un extraordinario aliado del amor, porque nos pone en contacto con lo realmente importante en nuestra relación y a no perdernos con las apariencias. Que afortunada es la persona que esta en contacto con sus sueños y que sabe cuales son los sueños y aspiraciones de su pareja.

La atención nos pone en contacto con el alma de la otra persona, esa parte de su ser que es única e irrepetible. Es con la atención que uno llega a conocer el corazón del otro. Y poniendo amor en los detalles de esta atención es que uno mantiene vivo a este amor y lo fortalece. Me toco conocer a una mujer que había alcanzado la fortuna. Me gusto su detalle de tener una muñeca de trapo entre sus joyas. “Esta” me dijo señalando a la muñeca “es mi mejor tesoro.” Y luego procedió a contarme de sus días de noviazgo con su esposo, particularmente los días en que ambos habían tenido que enfrentar los retos de la pobreza. Uno de esos días, con un bolsillo- aquel varón le dijo lo mucho que la amaba y en un arrebato de amor le compro esa muñeca de trapo. Un brillo muy especial se asomo a los ojos de esta mujer al llegar a este punto de su historia, y luego añado agarrando a la muñeca “Esta muñequita no la cambio por nada del mundo!” Cuanta riqueza llevaba en sus manos! El amor vive en los actos de cariño, esos que enriquecen todo aquello que hacemos y tocamos.

4.- La buena comunicación.- La confianza es la base de una buena relación y de una buena comunicación.
Perdámonos la confianza y nuestras palabras carecerán de sentido. Tengámonos confianza y no habrá necesidad de palabras, pues como dice José Marti “el hacer es la mejor forma de decir.” Que sana es la persona en quien palabra y obra son lo mismo. Preferible son pocas palabras pero ciertas, que un lenguaje florido que no se traduce en acción. Una persona cumplidora se gana nuestra confianza; otra que promete y no cumple nada pierde nuestra fe. El amor nos dice “se es o no se es”, porque no le gusta andar con medias verdades o con adivinanzas. El ser claros con las cosas importantes es esencial para el amor. Esto es lo que nos señala el autor del poema “Desiderata” cuando dice:

“Camina placido entre el ruido y la prisa y piensa en la paz que vive en el silencio. De ser posible y sin rendirte mantén buenas relaciones con todas las personas. Expresa tu verdad de una manera serena y clara y escucha a los demás, aun al torpe y al ignorante: ellos también tienen su propia historia.” El autor es muy claro en esto: Expresa tu verdad, no te la calles o te la escondas. Exprésala, no la traiciones. Y también respeta la verdad en la otra persona, porque el amor es la comunión de verdades.

5.- El respeto.- Si tu amor es lo mejor de mí ser, entonces yo voy a atesorar este amor, lo voy a respetar, le voy a ser leal, lo voy a alimentar. Cuando este fuerte lo voy a nutrir, cuando este débil me voy a fortalecer en el. El amor vivifica los corazones. Si quiero a un hermoso lago, porque voy a echar basura en el? Si quiero a un arrollo y de el tomo agua, porque voy a contaminarlo? El mismo principio se aplica al amor y su necesidad de respeto. Dañarlo a el es dañarme a mi mismo, y tanto por el como por mi lo tengo que respetar.

En el jardín del amor, tengo la responsabilidad de no traer malas hierbas. Y en caso de que una por ahí se me pase, entonces tengo la responsabilidad de sacarla del jardín. Lo mismo vale para la otra persona, porque el jardín es de ambos, y los dos tenemos que respetarlo. Si tu traes basura te dañas a ti, pero también me dañas a mi. Si traes luz, si traes vida, te beneficias a ti y me beneficias a mí. Este es nuestro reino, mira como le sonríen las flores al sol! Este amor me ayuda a ser lo mejor que yo puedo ser. El amor limpio y puro es sin lugar a dudas el amor mas elevado. Y este amor se purifica y crece con nuestro respeto.

6.- La entrega.- Lo opuesto a la indiferencia es la entrega, la capacidad de dar no solo cosas sino dar de nosotros mismos. Esa es la característica esencial del amor: el dar de nuestro ser, o como dice el dicho “de todo corazón.” Víctor Hugo nos hace ver que cuando hay amor verdadero uno entrega el alma antes de entregar el cuerpo, y que cuando este amor no es profundo uno puede entregar el cuerpo sin entregar el alma. La relación ideal es amarnos “en cuerpo y alma.” hasta se me enchina el cuero cuando pienso en esta frase. Es de esta facultad de entrega de la que nos canta Ricky Martin en su canción de “hagamos el amor.”

Hay que aclarar que no solo en la cama se hace el amor. Esa es solo una parte del amor, aunque como algunos dirías “pero que parte!” Lo cierto es de qué se hace el amor todo el tiempo. Una palabra, una caricia, una tarea. Lo que cuenta es que nos entreguemos en estos actos de amor. Ahora estas enferma y no luces de maravilla, y yo te doy un masaje, o te preparo algún remedio, te doy tus besitos y en estos detalles te me entrego enterito. Aquí estoy! Ese es el amor!

Esa es la alquimia del amor. Que uno puede poner todo su amor en los más pequeños de los detalles. Marti nos dice que “todo el amor cabe en un grano de maíz”. Todo nuestro amor cabe en un acto por nuestro ser amado, con tal de que nos entreguemos en el. Y el milagro es de que aun cuando nos demos por entero sigue saliendo aun más amor!

7.- La positividad.- Una persona que ama es una persona opti-mística, alguien que ve lo mejor de este mundo y el otro. Ella nos dice con la voz de nuestro pueblo “triste es morir sin haber amado.” La persona que ama ya puede morir, y sin embargo, en cuando ama que más quiere seguir viviendo, porque es cuando ama que esta mas viva.

El amor en un milagro. Que maravilloso que en este mundo tan basto me haya encontrado con mi amor! Y con este amor me voy a enfrentar a los retos de la vida, aquellos que cuando estemos arriba nos daremos a la alegría, y que cuando tengamos adversidades nos refugiemos el uno en el otro. No porque halla espinas vamos a dejar de ver a la rosa. Y es esta actitud, esta fortaleza del espíritu la que nos ayuda a hacer el mejor uso de nuestros recursos al enfrentar los retos. Nosotros nos ayudamos, no nos ponemos zancadilla. Esta positividad es el sol del jardín del amor. Que brille el sol en tu jardín!

Este es el camino del amor. Dichosos de aquellos que estando alerta de los enemigos del amor, sabe cultivar el jardín del amor con sus siete aliados, esa tarea de como dice la sabiduría de nuestro pueblo “entre dos se hace mas ligera.”

Las puertas del amor de pareja.-

La puerta de la tragedia del amor.
La puerta de la comedia del amor. Y
La puerta de la búsqueda del amor.

Los siete enemigos del amor.- Los siete aliados del amor

1.- El egoísmo 1.- El altruismo
2.- La discordia 2.- La verdad
3.- El abandono 3.- La atención
4.- La falta de comunicación 4.- La buena comunicación
5.- La falta de respeto 5.- El respeto
6.- La indiferencia 6.- La entrega
7.- La negatividad 7.- La positividad